Ya tengo la contractura muscular, ¿qué hago?

Ya tengo la contractura muscular, ¿qué hago?

Cuando ya tenemos la contractura muscular no nos queda más remedio que tratarla.

No es conveniente tratar una contractura muscular por nuestra cuenta con masajes inapropiados o fármacos aconsejados por algún conocido, lo mejor es ir al médico o fisioterapeuta para que realmente pueda evaluar si realmente el dolor es de tipo muscular ocasionado por una contractura muscular o no.

Lo primero que debes hacer es dejar descansar el área en el que tienes la contractura muscular, evitando cualquier forma de actividad física intensa de dos a tres días. Si la contractura no es severa, puedes empezar a aplicar calor y masajear el área para mantener el flujo de sangre hacia la zona. Además, recuerda comer sano y tomar tus vitaminas para ayudar a tu organismos a sanarse más rápido.

Acude a un profesional, especialmente si:

  • La contractura impide el movimiento y las actividades de la vida diaria.
  • Además del dolor sientes pinchazos o sensación de descarga eléctricahormigueos adormecimiento de una extremidad (puede existir compromiso nervioso).
  • No puedes dormir o descansar debido a la contractura.
  • No cede el dolor en más de una semana.

Automasaje de cuello, hombros y cervicales con palo

Masaje de la zona cervical o cuello para aliviar contracturas, tensión o dolor de cuello en problemas de artrosis o simplemente tensiones por estrés.

Tratamiento de la contractura cervical o de trapecios

La contractura o tensión cervical es uno de los problemas más frecuentes que las personas sufren en el cuello y además muchas veces tiene un fácil tratamiento y solución.

¿Qué harán el médico o el fisioterapeuta ante una contractura muscular?

El médico podrá recetar miorrelajantes y antiinflamatorios con el objetivo de relajar la musculatura reduciendo la contracción, pero ten en cuenta que estos fármacos no tratarán la contractura. Suelen prescribirse en casos en los que el dolor es muy fuerte.

Las contracturas musculares son la principal causa de consulta en fisioterapia. El fisioterapeuta dispone de una serie de herramientas para resolverlas. La duración del tratamiento varía en función de la gravedad de la contractura.

  • Calor: ya sea una manta eléctrica, un saquito de semillas o el chorro de la ducha caliente, conseguimos un efecto analgésico y relajante.
  • Masajes: con el masaje provocamos que llegue más cantidad de sangre hacia el lugar de la contractura muscular favoreciendo la recuperación del tejido y eliminando metabolitos. Como consecuencia, se consigue una relajación del músculo y por lo tanto una disminución del dolor. Lo aconsejable es acudir a un centro donde te de un masaje una persona titulada en fisioterapia, ya que si lo realizara una persona sin los conocimientos necesarios, podría empeorar la contractura.
  • Estiramientos: la flexibilidad es importante como método preventivo de contracturas musculares y como técnica de tratamiento, ya que la buena elasticidad muscular así como los propios estiramientos y técnicas de respiración durante ellos favorecen a que desaparezca la contractura al cabo de pocas sesiones de fisioterapia.
  • Cada profesional empleará sus conocimientos para eliminar la contractura muscular dependiendo de la persona y el estado de la lesión: estiramientos y autoestiramientos, vendaje neuromuscular, osteopatía.
  • Tratamiento de los puntos gatillo miofasciales que aparecen o están presentes en músculos que sufren contracturas con técnicas como la digitopresión o la punción seca.
  • Técnicas para la liberación miofascial o autoliberación miofascial con rodillo.

Tres cosas que debes saber sobre la contractura y los puntos gatillos

Las contracturas musculares es un problema frecuente en la sociedad moderna, y en ocasiones también se presentan los puntos gatillo. 

Es importante tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Las contracturas pueden ocurrir en cualquier músculo debido a la tensión en la zona.
  • Las contracturas musculares pueden evitarse siempre que se tenga precaución con las actividades que realizamos y sobre todo cómo las realizamos.
  • La actividad física regular es ideal para prevenir la aparición de contracturas musculares.
  • Para el tratamiento de la contracturas musculares puedes aplicar los consejos que os hemos brindado, sin embargo, es importante que acudas a un fisioterapeuta, que es el profesional especializado para tratar una contractura muscular de manera más efectiva y exitosa, sobre todo si los síntomas son más severos.
¿Cómo se forman y como evito las contracturas musculares?

¿Cómo se forman y como evito las contracturas musculares?

Cuando realizamos un esfuerzo físico, una serie de desechos metabólicos se van acumulando dentro de la fibra muscular, lo que hace que la sangre no llegue de manera adecuada. Al no haber una irrigación suficiente, los desechos tóxicos de las fibras musculares no son capaces de eliminarse y por lo tanto cada vez es mayor el cúmulo de toxinas. Esta acumulación irrita las terminaciones nerviosas provocándonos dolor localizado e irradiado y como consecuencia aumentará el tono muscular. Este tono aumentado de modo constante es lo que llamamos contractura. El tono muscular aumentado, hará que nuestro músculo esté más duro, más tenso y por lo tanto la capacidad de movimiento de este músculo será menor.

¿Cómo evito las contracturas musculares?

Una vez comprendidas las causas por las que están formadas las contracturas musculares será mas fácil evitarlas. Para evitar la aparición de contracturas musculares lo mejor es la prevención:

  • Realizar un calentamiento o entrada en calor adecuado para preparar al músculo antes de un esfuerzo, actividad física, entrenamiento o práctica deportiva.
  • Ir aumentando progresivamente la intensidad y cargas en diversos ejercicios.
  • Evitar movimientos repetidos y estados de fatiga muscular.
  • Estiramientos antes, durante y después de las actividades laborales o deportivas para mejorar la flexibilidad muscular y facilitar la recuperación del músculo tras la actividad.
  • Evitar posturas incorrectas mantenidas en el tiempo. Acostumbra a cambiar de posturas y hacer estiramientos ligeros a lo largo de la jornada laboral.
¿Qué es una contractura muscular?

¿Qué es una contractura muscular?

Los nudos de los que mucha gente se queja no son otra cosa que contracturas musculares. Son muy comunes y no suelen ser graves. El motivo por el que se le llama nudo es que muchas veces las contracturas musculares son palpables a través de la piel como unos bultos dolorosos.

¿Qué es una contractura muscular?

Una contractura muscular no es más que una contracción exagerada e involuntaria de las fibras que forman el músculo, de manera continuada por múltiples causas, estas pueden ocurrir en cualquier músculo y por lo general la persona refiere una tensión en la zona.

En ocasiones la contractura muscular se puede palpar a través de la piel como si fuera un bulto o zona endurecida que produce dolor local y altera el funcionamiento normal del músculo. A veces el dolor se puede irradiar hacia otra zona, producir dolores de cabeza, mareos, hormigueos o sensación de adormecimiento en extremidades.

¿Por qué aparecen las contracturas musculares?

La contractura muscular puede aparecer por varias causas, como son:

  • Al exigirle un esfuerzo superior al que es capaz de soportar, ya sea en un momento puntual o por esfuerzos repetitivos, generamos en el músculo una fatiga.
  • Cuando el músculo está debilitado y no tiene la fuerza necesaria para realizar la actividad que vayamos a realizar.
  • A consecuencia del sedentarismo, los músculos no están en las mejores condiciones por lo que son más susceptibles de sufrir contracturas musculares ante un pequeño esfuerzo.
  • También por posturas repetitivasforzadas y mantenidas por largo tiempo; por ejemplo, sujetar el teléfono con la oreja y el hombro, estudiar con la cabeza muy agachada, estar mirando el móvil todo el día puede desencadenar una contractura muscular.
  • Por estiramiento brusco de un grupo muscular: el músculo como defensa para evitar una rotura de sus fibras se contrae.
  • El frío puede provocar una contracción defensiva que, mantenida en el tiempo, puede producir una contractura.
  • Mala alimentación e hidratación, que a la larga puede producir un acúmulo de toxinas y un mal funcionamiento de ciertos órganos como hígado y riñón.
  • Ciertas emociones como el estrés o la ansiedad liberan una serie de elementos químicos que llevan al músculo a un estado de contracción mantenida.
¿En cuánto tiempo se me puede curar un desgarro muscular o rotura fibrilar?

¿En cuánto tiempo se me puede curar un desgarro muscular o rotura fibrilar?

El tiempo de recuperación de una lesión muscular de estas características varía considerablemente dependiendo de varios factores: el tipo y tamaño del desgarro muscular, el tratamiento recibido y aspectos propios de la persona que lo padece (estado de salud, peso, edad, sexo, etc.).

En términos generales, asumiendo que se realiza un proceso de rehabilitación adecuado y que los plazos dados pueden ser distintos dependiendo de las características de cada individuo, los desgarros musculares tienen estos tiempos aproximados de curación:

  • Grado 1 o leve: ocho a diez días
  • Grado 2 o moderado: de tres a cuatro semanas
  • Grado 3 o grave: de uno a tres meses

Rotura de fibras o desgarro muscular. Tratamiento, ejercicios y recuperación

¿Qué es el desgarro muscular o rotura de fibras musculares?

¿Qué es el desgarro muscular o rotura de fibras musculares?

Las roturas de fibras musculares, también conocida como desgarro muscular, es una lesión del músculo en donde las fibras que componen al músculo se rompen. El desgarro muscular provoca un dolor muy intenso que obliga a la persona que la padece a suspender la actividad que realiza, ya que al contraer el músculo se pone en tensión el área lesionada. Cuando se produce una rotura de fibras o rotura fibrilar, siempre viene precedida de un dolor agudo concreto y localizable. Las personas que las sufren en ocasiones describen estos dolores como si hubieran recibido una “pedrada”, sobre todo cuando son ocasionados en la parte posterior de la pierna o “pantorrilla”, concretamente en el músculo gemelo o gastrocnemio, de ahí que a la rotura de fibras del gemelo se le denomine “síndrome de la pedrada”.

Roturas musculares
¿Qué deportista no ha pasado al menos una vez por una rotura muscular?. Esta lesión en muy frecuente en los deportistas. La localización más común de una rotura muscular es en los miembros inferiores, en músculos como: gemelos, isquiotibiales y cuádriceps; aunque de igual forma puede ocurrir en el miembro superior a nivel de: bíceps, pectoral, tríceps y dorsal ancho.

Su recuperación por lo general es rápida y el músculo cicatriza por sí solo. Para un buen regreso a la actividad deportiva, y prevención de futuras lesiones, se requiere de tratamiento fisioterapéutico.